El Banco Santa Fe recordó a sus clientes y al público en general las medidas de prevención que se deben adoptar para evitar ser víctimas de engaños, fraudes y otras modalidades delictivas.

La entidad recomendó a quienes reciban algún llamado o mensaje que resulte sospechoso o genere dudas sobre su procedencia y autenticidad que se comuniquen con su call center a través de la línea gratuita 0800 444 6273, de 7 a 19 horas.

El Banco reiteró que en ningún caso solicita a sus clientes información personal ni las claves bancarias (de cajero automático, home banking, mobile banking ni ninguna otra) por vía telefónica, correo electrónico, mensaje de texto o de whatsapp ni a través de las redes sociales.

Por lo tanto, aconsejó a quienes reciban alguna comunicación solicitando esos datos que bajo ningún concepto suministren esa información, ni aunque la persona que la requiera afirme pertenecer a la entidad, dado que en todos esos casos se trata de falsos interlocutores.

Indicó además que el Banco tampoco comunica a sus clientes supuestos premios ni ofrece beneficios por vía telefónica y recomendó a quien reciba alguno de esos falsos llamados comunicarse con su call center para reportar lo sucedido y despejar todas las dudas al respecto.

Consejos para evitar el phishing

Desde la entidad bancaria remarcaron que para ingresar a sus cuentas deben asegurarse de hacerlo únicamente a través de su página web oficial www.bancosantafe.com.ar o desde la app Santa Fe Móvil (disponible para teléfonos celulares) a fin de evitar ser víctimas del denominado pishing, es decir engaños a través de sitios web o correos electrónicos fraudulentos creados para obtener información personal o confidencial.

Para ello el Banco Santa Fe recomienda:

– No ingresar a sitios a través de links que se recibieron por e-mail.

– Controlar siempre la validez de la página web a la que se quiere ingresar. Prestar atención que la dirección comience con «https» y que esté bien escrita.

– No compartir información confidencial por correo electrónico.

– Evitar abrir correos electrónicos de remitentes desconocidos o que contengan información dudosa.

– No descargar archivos adjuntos de remitentes desconocidos.

– Mantener actualizados el sistema operativo, el navegador y los elementos de protección (por ejemplo, antivirus).