Un informe del observatorio de empleo del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz informó que la tasa de desocupación en Rosario durante el tercer trimestre de 2019 llegó al 15,2%, un salto del 1,3% respecto al mismo período de 2018. Se destaca la cantidad de jóvenes y mujeres con dificultades para conseguir un trabajo. En el primer caso, el nivel de desempleo alcanzó el 25%, mientras que entre la población femenina el nivel llegó al 16,1%.

Cabe destacar que el nivel de desocupación en la última publicación del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para el segundo trimestre a nivel nacional fue de 10,6%, dato que marcó un punto y medio porcentual más que el período anterior. Para el Gran Rosario, el número fue idéntico y la desocupación se ubicó en 10,6%, mientras que el nivel de subocupación escaló al 10,3%.

Datos de Rosario

El estudio correspondiente al tercer trimestre de 2019 completa el ciclo de tres años completos de medición por parte del observatorio. El 15,2% en este último período muestra un pico de desempleo en Rosario tras el 13,9% correspondiente al tercer trimestre de 2018. Es decir que el avance del desempleo en la ciudad fue de más de un punto porcentual, y de más de cinco puntos con respecto al  9,8% de 2017.

Otro de los datos para nada alentadores que evidencia el deterioro laboral de estos tres años, es la evolución de índices de subocupación, es decir, de aquellas personas que trabajan pero buscan un empleo complementario. El 10,2% del tercer trimestre de 2017 saltó al 13,3% en 2018 para ubicarse en 14,3% este año. Esta población figura como ocupada, pero sus ocupaciones señalan situaciones de vulnerabilidad.

En el último año la cantidad de desempleados aumentó de 69.790 a 80.027 en la ciudad de Rosario. Esto significa que en un año hay 10.237 personas más sin empleo y que lo buscan activamente. Si vamos más atrás, el número de desempleados correspondiente al tercer trimestre de 2017, era de 46.603 desempleados. Entre ese año y el último relevamiento se perdieron 33.424 empleos.

Por otra parte, la tasa de actividad de la ciudad es de 60,8%, esto indica que 60 de cada 100 rosarinos mayores a los 18 años presionan sobre el mercado laboral como demandantes de empleo o como trabajadores. Este resultado es 2,6 puntos porcentuales superior al de un año atrás.

Jóvenes y mujeres, el sector más complicado

El informe también reveló que la tasa de desempleo entre las mujeres supera a la de los hombres, y que a pesar de ser la mayor parte de la población, el universo masculino representa la mayor parte de la población económicamente activa y de la población ocupada.

De esta forma, el desempleo entre mujeres representa el 16,1% contra el 14,6% del nivel entre varones. Esto implica que en el trimestre considerado, la tasa de desempleo de mujeres es 10% superior a la de hombres.

Por otra parte, los datos indican que los jóvenes tienen mayores dificultades al momento de encontrar un empleo. El desempleo entre personas de hasta 29 años, alcanzó el 25% en el tercer trimestre de 2019, 10 puntos porcentuales mayor a la media.

De cada 100 jóvenes de esa edad, se calcula que 79 presionan sobre el mercado laboral, 59 de ellos trabajando, y los 20 restantes buscando trabajo. Esta franja etárea representa el 50% del total de los desocupados, seguido por un 26% compuesto por personas de entre 30 y 39 años.

Mercado de trabajo

De las encuestas se desprende que el 92% de los desocupados están buscando trabajo hace máximo 6 meses. El desempleo reciente está relacionado principalmente con la crisis económica. Ante la pregunta “¿Por qué cree que no consigue trabajo?” la mayoría de los desocupados respondió “No hay trabajo”.

Nuevamente, el informe constata que el desempleo es mayor para aquellas personas con menores niveles de educación. Esto profundiza las desigualdades sociales de aquella franja poblacional impedida o marginada del ciclo educativo convencional demandado por el mercado.     

Efectos de la crisis nacional

Los datos de julio, primer mes del trimestre analizado, muestra que la actividad continúa estancada y la desocupación en aumento. En el mes mencionado, el aumento interanual de salarios medido por el INDEC alcanzó el 43%, mientras que la inflación llegó al 54%, cristalizando de esa manera la pérdida de poder adquisitivo del salario.

El estancamiento de la actividad económica se sostiene a nivel nacional: el 0,6% de aumento interanual del Estimador Mensual de Actividad para julio apenas alcanza para mantener el bajo nivel de 2018. La realidad local no logra escapar a la nacional. En la ciudad de Rosario, en el mes de julio, el indicador de facturación total de los locales habilitados arrojó una caída del 4% interanual en valores constantes. La industria manufacturera traccionó la caída, con una disminución interanual del -14% seguido por la construcción cuya caída fue del -10%.

Fuente y foto:
elciudadanoweb.com