“Vamos a poner a la Argentina de pie de una vez y para siempre”, sostuvo el presidente Mauricio Macri en una nueva Marcha del Sí Se Puede en la ciudad santafesina de Rosario.

A las miles de personas que con banderas argentinas se reunieron en el parque España, les agradeció por estar ahí, porque “en estas últimas semanas están dejando todo”, “por aguantar, por bancar y por entender que tenemos que ser protagonistas y que el futuro depende de nosotros”.

También les dijo que están unidos porque todos creen “que la honestidad es importante”, “que el que gobierna tiene que estar al servicio de los ciudadanos”, “que de las manos de la educación y el trabajo vamos a progresar”, “que hay que combatir las mafias y los narcotraficantes”, “en una justicia independiente” y “que tenemos que decirle basta a la impunidad para siempre”.

“No nos vamos a quedar callados mirando cómo nos roban el futuro, sabemos que quieren que nos callemos nosotros y todos los que pensamos distinto, pero ya fueron muchos años del dedito, el atril, la soberbia, la prepotencia y de esa forma de ejercer el poder que no queremos más”, remarcó.

Además, expresó que hay “una mayoría que durante años se quedó en silencio, hasta con miedo, mirando la política de lejos”, pero que ahora “despertó y fue alzando la voz de a poco”.

“Hoy estamos gritando con confianza, con convicción, que se acabó, que hasta acá llegaron, que la fuerza está en nosotros, en las manos de los que nos levantamos todos los días para salir a trabajar y sacar este país adelante”, indicó.

El Presidente estuvo acompañado por la primera dama, Juliana Awada; su compañero de fórmula, Miguel Ángel Pichetto; el diputado y candidato a renovar su banca José Núñez; los candidatos a diputados Federico Angelini y Ximena García; el senador provincial Hugo Rasetto, y la concejala Anita Martínez.

Macri reconoció que “llegar hasta acá fue más difícil de lo que esperábamos”, porque “los problemas estructurales que encontramos fueron mucho más profundos de lo que imaginábamos”, pero afirmó: “No nos equivocamos cuando dijimos que el cambio es posible y que el potencial que tenemos los argentinos es infinito”.

“Demostramos que se puede gobernar sin la necesidad de meter el miedo y el odio de por medio, que podemos tener una política social sin clientelismo, devolviéndole la libertad a la gente, respetando a la gente y llegando con el Estado donde nunca llegó”, aseguró.

En la ciudad número 30 que recorre la Marcha del Sí Se Puede, el Presidente señaló que “no va ayudar traer a los mismos del pasado” y pidió “no caer en los falsos espejismos y promesas de los que tantas veces nos defraudaron”.

“No podemos aceptar que nos digan, después de haber destruido el país y con el dedito levantado, que ellos son los que saben, eso es inaceptable”, destacó.

“No dejemos que nos hagan dudar de lo que ya logramos, de en qué Argentina queremos vivir, o de que nuestros sueños son posibles. No podemos dudar, no podemos tener miedo, estamos juntos y siempre los voy a defender para que nunca más nos vayamos a resignar, para que nunca más nos digan que no se puede”, subrayó.