Los Bulgheroni le avisaron al gobernador de Chubút, Martín Buzzi, que abandonarán por completo la producción del yacimiento Cerro Dragón -el más rico del país- si el Gobierno no retoma estos beneficios impositivos.

La medida, anunciada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, afecta además a la china Sinopec, Total, Tecpetrol e YPF, que domina el mercado y mantiene un duro enfrentamiento con el Gobierno.

Sin ese programa las petroleras dejarán de percibir incentivos fiscales que equivalen hasta el 50% de lo que facturaban por vender crudo fuera del país.

“La ecuación económica perdió sentido. Con este esquema, no es conveniente seguir perforando porque los números no cierran”, advirtieron al diario Perfil, directivos de una petrolera del Golfo San Jorge donde está ubicado Cerro Dragón.

La exportación de crudo está intervenida por el Gobierno desde 2007, cuando se fijó el precio tope del barril exportado en 42 dólares. Unos meses más tarde, ya en 2008, presentó el plan Petróleo Plus para recomponer en parte las ganancias de las empresas.

El sistema funcionó hasta hace siete días: las petroleras exportaban el excedente de crudo Escalante –que no puede ser procesado en las refinerías locales por cuestiones de calidad– al mismo precio que rige en el mercado interno.

Las empresas recibían alrededor de US$ 65 por barril pero sin el programa obtendrán US$ 30, justo en momentos en que Cristina Kirchner exige una mayor producción de crudo.

Lo extraño es que, tras cuestionar al sector por la falta de exploración, el Gobierno embistió contra operadoras que elevaron su índice de reservas y posicionaron a Chubut al tope del ranking de mayores productores de petróleo, subraya la nota de Perfil.

Esto quedó muy en claro en el informe que elaboraron los gobernadores petroleros y que decidió al gobierno nacional a iniciar su embestida contra YPF. Por eso en el mercado resulta inexplicable la decisión de suspender Petroleo Plus, que forzó a los Bulgheroni a colisionar con la Casa Rosada, cuando veían encantados la pelea con YPF.

Es que las ganancias de las petroleras hay que descontarles las regalías provinciales (equivalen al 12 por ciento de la producción), que se calculan en base al precio WTI de Texas, que ayer cerró a 103,31 dólares.

De manera que esta situación complicó especialmente a Pan American Energy, la empresa de los hermanos Bulgheroni que el año pasado exportó 3,02 millones metros cúbicos de crudo, el 46,3 por ciento de su producción (6,51 millones) por US$ 1.964 millones, según datos de la Secretaría de Energía.

Y también a Sinopec, que comercializa fuera del país entre 20 y 25 por ciento de su oferta. Preocupado, Buzzi que hasta ahora era el ariete del oficialismo contra YPF, inició ayer una mediación con Planificación para desactivar la suspensión de Petróleo Plus.