El peronismo dio un batacazo este domingo y vuelve a gobernar Santa Fe tras 12 años consecutivos de gestión socialista. La victoria de Omar Perotti rompe con la seguidilla de triunfos en las provincias por parte de los oficialismos y consolida una proyección nacional que suma preocupación a Mauricio Macri, cuya marca acumuló derrotas también en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego.

Si alguien se preguntaba cómo podría repercutir la unidad de la mayor parte del peronismo a nivel nacional en esta elección provincial, el resultado lo dieron las urnas: Perotti logró retener los votos de su competidora en las Paso, María Eugenia Bielsa, lo que parecía casi una quimera al finalizar las primarias del 28 de abril debido al componente kirchnerista del voto a Bielsa.

Pero la unidad a nivel nacional, con el anuncio de la fórmula presidencial Fernández- Fernández y la necesidad de ir “todos juntos” e incluso la vuelta al pago de Sergio Massa, sopló fuerte sobre Santa Fe el viento de unidad necesario para hacerse de nuevo con la provincia y sumar a la derrota de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales, desde un territorio que figura entre los más golpeados por la crisis que generó en los últimos tres años y medio el gobierno neoliberal.“La virtud que tuvo Omar fue sumar a todo el peronismo; esto no se explica sólo con la ola Fernández-Fernández, aunque ellos representan el peronismo más importante a nivel nacional. Pero con eso solo no alcanzaba”, explicó un analista del PJ que se caracteriza por contar a las 18.30 con los números exactos que se conocerán horas después gracias a un sistema de mesas testigo que, de acuerdo con las últimas Paso y estas elecciones generales, resulta infalible.

La incertidumbre que se preveía en la semana anterior a la elección, y que se agravó con el apagón nacional matutino, fue nula. Los datos estuvieron rápido. Antonio Bonfatti reconoció la derrota ante Perotti antes de las diez de la noche y sólo restaba contar la diferencia de votos, estabilizada en alrededor del cuatro por ciento desde bien temprano.

El problema vino de la mano de la candidatura a intendente de Rosario, donde el escaso margen de diferencia hablaba a las claras de una elección más peleada. Por eso, la autoproclamación de Pablo Javkin como próximo inquilino del Palacio de los Leones generó broncas en el búnker local del peronismo, donde tanto el concejal Eduardo Toniolli como el candidato a intendente Roberto Sukerman lo trataron de irresponsable. Pero Javkin redobló la apuesta y habló de cinco concejales de su fuerza al Palacio Vasallo. De la mano de Javkin apareció también la Juventud Radical, la que está lejos de Cambiemos y parece tomar aire con la victoria que anunció el candidato radical. “Aca están, hasta el fin, los pendejos de Alfonsín”, se escuchaba en el búnker del Mercado del Patio que no paraba de festejar, y que sumaba además la victoria del actual gobernador Miguel Lifschitz en Diputados y la de los ediles encabezados por Susana Rueda, que sumaban cinco bancas.

Un rato después, el cierre del escrutinio provisorio marcaba una diferencia de 7.500 votos en favor de Javkin (un punto y medio). Al final, cerca de la medianoche, Sukerman reconoció, vía Twitter, el triunfo de su principal competidor y lo felicitó.

En el Centro Cultural Atlas y pese a la incertidumbre que reinaba en relación con el resultado de la intendencia, todo era una fiesta. El peronismo no sólo había ganado la gobernación, sino que la gran sorpresa fue la cantidad de votos que sumó el periodista Marcelo Lewandowski que en las Paso, de la mano de María Eugenia Bielsa, había conseguido la victoria pero bastante lejos de la intendenta Mónica Fein. En dos meses logró superarla. Un rostro nuevo en la política, pero no para los ciudadanos que lo conocen por ser uno de los rostros de Telefe Rosario y también de la Televisión Pública durante la gestión kirchnerista.

La lista del Frente Juntos que encabezó Leandro Busatto a Diputados tuvo este domingo una mejor performance que la que anunciaba las Paso y se ubicaba en un segundo lugar, detrás de Lifschitz y superando a la mediática Amalia Granata, quien con su discurso antiderechos prometía hacerse de un lugar más fuerte, aunque al final sacó un nada desdeñable 15 por ciento de los sufragios.

Fuente: El Ciudadano