El gobernador Miguel Lifschitz advirtió que “hoy no es un día de alegría para los argentinos”, en medio de un acto en el que se celebró la inauguración del pavimento sobre la calle Ayacucho en el norte de la ciudad.

“Enfrentamos -dijo en su discurso el titular del Poder Ejecutivo santafesino- un cúmulo de dificultades en la economía que no son una tormenta pasajera, sino un temporal de largo alcance y con consecuencias muy difíciles para los sectores populares”.

“Acabamos de escuchar -siguió- que se van a eliminar los subsidios nacionales al transporte, que venían desde hace muchos años permitiendo que los trabajadores, que los estudiantes y que los jóvenes pudieran movilizarse a sus lugares de trabajo o de estudio con tarifas razonables”, observó.

Para Lifschitz, la quita de subsidios “va a tener un impacto muy grande, muy duro, contra los bolsillos de las familias trabajadoras. De la misma manera que el impacto que está produciendo la inflación a niveles que no imaginábamos, y que superan por mucho las previsiones que había hecho el Ministerio de Economía de la Nación”.

 

Fuente: ellitoral.com