Llegaron las primeras 1650 madres a la Unidad Productora de Lechones que el grupo rosarino BLD estableció en Noetinger, a 240 kilómetros al sudeste de esta capital, en el departamento Unión. El proyecto global incluye 5500 madres y una inversión total de US$ 45 millones.

La granja modelo será una de las más grandes del país e incluirá unos 22 puntos de engorde, la mayoría en la zona de Córdoba y Santa Fe. La producción anual alcanzaría los 150.000 lechones. Desde la empresa explicaron ya hay varios sitios de engorde en funcionamiento; fueron seleccionados según disponibilidad de accesos, energía eléctrica y agua. Hay productores integrados al proyecto.

Para Fabio Bini, presidente de la empresa, la iniciativa es “escalable a futuro”. Dijo estar convencido de que la producción porcina argentina “irá en el sentido de proyectos similares a éste, de tal manera que todo el conocimiento colectivo que generemos será útil no sólo a quienes estemos directamente involucrados en el proyecto sino también sobre todo el aparato productivo nacional”.

El intendente de Noetinger, Angel Bevilaqua, explicó que ya empezaron a tomar gente – los empleados directos, con la planta en pleno funcionamiento, serán unos 50- y que se “empieza a sentir el mayor consumo y movimiento” que genera la empresa en la zona. “En transporte será muy considerable, ya que saldrán unos 3000 cerdos por semana (con el emprendimiento en plena producción)”, afirmó.

Martín Gómez, gerente comercial de BLD, explicó que el negocio generará unos 700 empleos directos e indirectos en la región, a la vez que “está transformando la fisonomía del paisaje con una agroindustria de dimensiones únicas, con tecnología de punta y asentando las bases para futuros proyectos agroindustriales relacionados”.

La firma compró un campo de 550 hectáreas a seis kilómetros de Noetinger y la Municipalidad aportó “acompañamiento en el territorio”. Para la empresa -hasta ahora concentrada en servicios profesionales agropecuarios y corretaje de granos- este es “un negocio asociativo de la economía real, con ventajas comparativas y competitivas internacionales y, a la vez, agregando valor en origen”.

“Posibilita el agregado de valor en origen del grano, optimizando la logística, y dándole a cada productor acceso a un negocio de escala y tecnologías de última generación, algo mucho más difícil de llevar adelante individualmente. Esto es, con una inversión acorde a sus posibilidades, el productor accede al más alto nivel de productividad”.

 

Fuente: lanacion.com