La medición técnica fue elaborada para cada una de las zonas y ambientes por efectos de la sequía, informó el estudio.

Sin embargo, se detectaron zonas clave para la producción con caídas mayores, de hasta el 38 al 40 por ciento en Córdoba, y en el norte de Buenos Aires, por ejemplo.

“Estos registros se obtuvieron a partir de un relevamiento realizado del 3 al 7 de febrero por el proyecto Enfoques Económicos de la unidad de Investigación y Desarrollo de la entidad”, se indicó.

El estudio incluyó 17 regiones CREA, representativas del cultivo, ya que los partidos analizados son responsables del 86 por ciento de la producción sojera nacional.

Se consultaron a 105 técnicos y empresarios que integran la institución.

Los datos relevados muestran gran heterogeneidad y dispersión de los efectos de la sequía sobre la soja.

Las regiones CREA cuya muestra se presenta más afectada con relación al cultivo de soja se localizan en torno a la denominada “zona núcleo”.

En tanto, la región Centro (centro y sur de la provincia de Córdoba) muestra una caída en la producción del orden del 31 por ciento, especialmente en los departamentos de Juárez Celman, Roque Sáenz Peña y Río Cuarto.

En este último se midió una merma de 38 por ciento, de acuerdo con lo indicado.

La región Norte de Buenos Aires también presenta reducciones importantes, del 30 por ciento, y son los partidos más afectados los de Pergamino, Colón y Arrecifes.

En particular, para el partido de Pergamino, se esperaba al principio de la campaña 2011/2012 un rinde de 3830 kilos por hectárea, mientras que las estimaciones actuales se sitúan en 2270 kilos, con una disminución del orden del 41 por ciento.

Mientras que la región Sur de Santa Fe evidencia una caída de 22 por ciento, más fuerte en los departamentos de Constitución, General López e Iriondo.

El oeste de la provincia de Buenos Aires, por su parte, presenta una caída global de 23 por ciento, siendo una de las regiones que evidencia más disparidad.

En la zona de Río Cuarto (Córdoba) se esperan importantes reducciones de rendimiento en la soja de primera por el estrés hídrico y calórico sufrido durante enero y la primera quincena de febrero, que provocaron menor desarrollo de las plantas y menor número de entrenudos.

Sin embargo, en el norte bonaerense hay mucha variabilidad en los rendimientos esperados de soja de primera.

Julio Lieutier, asesor del CREA Seguí-La Oriental, apunta que “las lluvias llegaron tarde para los cultivos sembrados en octubre” y “así, desarrollaron pocas vainas, pocos granos y con bajo peso individual”.

En Pergamino, zona más castigada por la sequía, se espera que se pierda la renta y parte del capital de trabajo.