La última gran devaluación de agosto aún retumba en la economía. El turismo incluido. Durante enero y febrero el movimiento en el Aeropuerto Internacional de Rosario (AIR) fue un 10 % menor al registrado en el mismo período del año pasado.

Hubo 12 % menos de pasajeros que salieron al exterior desde la estación de Fisherton. En los vuelos internos, o de cabotaje, también se sintió la baja. Fue 14% menos. Además, registraron un 10% menos de pasajeros que llegaban tanto en vuelos internacionales y de cabotaje a Rosario.

La baja en todos los rubros coincidió con la salida de tres empresas del modelo low cost al que apostó el gobierno nacional y que dejaron de operar desde Rosario. “Notamos que los pasajeros compran los vuelos cerca de la fecha de las salidas. Hay menos plata para gastar en viajes y esperan a las ofertas”, dijo la vocera del AIR, Cecilia Gabenara y adelantó que evalúan estrategias para revertir la tendencia. Primero apostarán a aumentar los vuelos internos con la llegada de la empresa Fly Bondi.

Poco movimiento

La situación en el aeropuerto no escapa al contexto económico nacional y es una de las tantas terminales afectadas del país. La demanda de viajes bajó un 45 por ciento este verano en comparación al del 2018, según adelantaron las agencias de turismo locales. La merma se notó en la caída de movimiento dentro del aeropuerto: 15.309 pasajeros menos subieron y bajaron valijas durante los primeros dos meses del año. El verano recibió los golpes de la devaluación de agosto con un vacío en el flujo que hasta noviembre llenaban los pasajeros que habían comprado sus vuelos en cuotas y con anticipación. Según explicaron desde el aeropuerto, cambió el hábito de los turistas, que dejaron de comprar aéreos con anticipación para hacerlo cerca de la fecha del viaje. “Sobre finales de agosto, septiembre y octubre teníamos el remante de quienes habían comprado el pasaje antes de la devaluación. Pagaban un pasaje en cuotas y lo saldaban incluso antes de viajar. Trabajamos con las compañías para ofrecer destinos promocionados y en cuotas que dinamicen las compras y ventas de pasajes”, explicó Gabenara.

Entran y salen

En enero y febrero de 2018 se embarcaron 82.315 pasajeros. Este año lo hicieron 72.820 para el mismo bimestre, es decir, cerca de un 12 por ciento menos. Desde el aeropuerto señalaron que la mayor parte del movimiento lo aportan los pasajeros que salen a otros países. En total, 51.043 viajaron al extranjero en 2018 y 45.830 lo hicieron en 2019, es decir, un 10 por ciento menos. Sobre quienes volaron adentro de Argentina desde Rosario, la caída es mayor: un 14 por ciento menos que en 2018.  “Las personas buscaban la conectividad internacional de empresas como Gol, Latam, Copa y Azul. Son tarifas en dólares. Ahora ven más acotadas sus posibilidades”, comentaron desde el aeropuerto.

Sobre quienes llegaron a Fisherton este verano también hubo una baja que se evidenció. Hubo 7.659 pasajeros menos que en 2018, que entre nacionales e internacionales dieron un promedio de 10 por ciento menos.  Desde el aeropuerto atribuyeron la baja al contexto macroeconómico nacional y adelantaron que negociarán con las compañías aéreas diferentes estrategias para hacer frente a la situación. “Rosario no escapa a los golpes que la devaluación hizo en otras terminales del país. Conversamos con cada compañía para gestionar en conjunto una estrategia que les permita seguir operando. También buscamos promocionar el aeropuerto como punto de llegada y no sólo de partida de pasajeros”, agregó Gabenara.

Conjunto

“Analizamos cómo acompañar los costos de servicios que pagan las compañías por operar en la terminal. Todos los ingresos son volcados en obras, por lo que no podemos hacer una reducción total”, explicó Gabenara y destacó la llegada de Fly Bondi con la que esperan sumar  interés de otras aerolíneas. “(Fly Bondi) Viene con una oferta de conectividad para Iguazú, Tucumán y Salta a partir de abril. Permite a través de una tarifa económica que las personas lleguen a esos destinos en forma aérea. Igualan o mejoran el precio del viaje por tierra”, agregó.

Flybondi comenzará a volar entre Rosario y Tucumán a partir del 24 de abril. Será la primera compañía aérea en unir ambos destinos con vuelos regulares. En su página web ya vende pasajes de entre 600 y 1.200 pesos ida y vuelta. La compañía, también del formato low cost, fue criticada por los frecuentes inconvenientes en sus vuelos. También por su vinculación con dirigentes del gobierno nacional. Tiene entre sus accionistas a socios históricos del ex vice jefe de Gabinete, Mario Quintana y del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. En marzo del año pasado el fiscal federal, Jorge Di Lello ya había considerado investigar un supuesto negociado de Fly Bondi y la relación con los dos funcionarios.

Mejoras

Desde el aeropuerto destacaron que desde noviembre del año pasado funciona la nueva terminal, con nuevos espacios gastronómicos, salas vip, y una casa de cambio. También renovaron la parte arquitectónica y ampliaron la playa de estacionamiento. A mediados de abril inaugurarán el paseo comercial. “Buscamos mejorar los servicios del aeropuerto, mantener la oferta de conectividad actual, y acompañar a las empresas aéreas con una estrategia comercial para que las actuales sumen nuevas rutas o recibamos más compañías para vuelos de cabotaje o internacionales. Será un año distinto, pero nuestra terminal tiene que mejorar su conectividad. Es una región pujante y tenemos que pensar no sólo en ser un aeropuerto emisivo sino en estrategias para que aumenten los pasajeros que llegan”, concluyó la vocera del AIR.

Los protagonistas

La baja en las ventas de pasajes se dio en paralelo a la salida de tres compañías low cost que dejaron de volar desde Rosario. La más reciente fue Avianca quien anunció su retirada el mes pasado junto con Latam que dejará de operar la ruta a San Pablo a mediados de 2019.

Fuente: elciudadano.com